La competitividad como base para la formación de Sistemas Productivos Locales sustentados en las actividades terciarias en Baja California Sur

Competitiveness as a basis for the formation of local production systems supported in tertiary activities in Baja California Sur

Ismael Rodríguez-Villalobos
Universidad Autónoma de Baja California Sur, México
Angélica Montaño-Armendáriz
Universidad Autónoma de Baja California Sur, México
Juan Carlos Pérez-Concha
Universidad Autónoma de Baja California Sur, México

La competitividad como base para la formación de Sistemas Productivos Locales sustentados en las actividades terciarias en Baja California Sur

Quivera. Revista de Estudios Territoriales, vol. 18, núm. 1, 2016

Universidad Autónoma del Estado de México

Recepción: 18 Junio 2015

Aprobación: 22 Enero 2016

Resumen: El presente trabajo, por una parte, identifica las actividades productivas, sobre todo las relacionadas con el turismo que reúnen los requerimientos mínimos de importancia territorial (aglomeración productiva) y sectorial (especialización productiva) para ser sujetas de políticas publicas y estrategias de fomento de Sistemas Productivos Locales de base terciaria en el Estado de Baja California Sur y sus municipios; y, por otra parte, evalúa la percepción de los empresarios del Estado respecto a las principales variables del desarrollo local y su impacto en el desempeño de sus empresas, resaltando en esta evaluacion la importancia que tiene la necesidad de impulsar esquemas de cooperación empresarial, por ejemplo, como los Sistemas Productivos Locales como medio para incrementar la competitividad empresarial del territorio.

Palabras clave: competitividad empresarial, desarrollo económico territorial, sistemas productivos.

Abstract: This work has as a goal to identify tertiary productive activities, with potential to form Local Productive Systems and enhance the business network of Baja California Sur, as well as to evaluate the entrepreneurs’ perception, regarding the main variables of the local development and its impact of the development of their companies. The results of the investigation tell that variables such as competitiveness and business cooperation, are correlated directly as factors that can favor a better integration of the local productive systems.

Keywords: business competitiveness, territorial economic development, productive systems.

Introducción

Un rasgo característico de la economía mundial en la actualidad es la intensificación de la competencia en los mercados internacionales que exige estrategias a las empresas, sobre todo las micro, pequeñas y medianas empresas locales, que les permita enfrentar ese entorno altamente competitivo de los mercados globales. En este escenario, Carreto (2013: 91) señala que han surgido modalidades de organización productiva alternativa basadas en la cohabitación competitiva y colaborativa a niveles local y territorial, que tienden a conformar aglomeraciones entre diversos productores y a integrar Sistemas Productivos Locales (SPL). Como algunos autores señalan (Rodríguez, Montaño, Pérez, González, 2015: 115), los SPL articulan una estructura de cooperación e integración que favorece los esfuerzos de innovación de las empresas a una escala territorial dada, lo cual permite incrementar su productividad y su situación competitiva.

En esta investigación se conceptualiza a los sistemas productivos locales como Sistemas que vinculan unidades productivas –en particular micro, pequeñas y medianas empresas localizadas en un territorio– para desarrollar acciones o estrategias conjuntas (Organización de las Naciones Unidas, 2012). Los sistemas productivos locales son empresas asociadas y localizadas en un territorio con un objetivo común que permiten fomentar la creación de nuevos eslabonamientos productivos y promover el desarrollo económico local.

El paradigma del desarrollo local pretende diversificar las actividades productivas, mejorar la competitividad del tejido empresarial, fomentar la cualificación de los recursos humanos y del mercado de trabajo, mediante la innovación y generación de tecnologías, a partir de los recursos endógenos que posee un determinado espacio territorial y el marco de referencia que condiciona el entorno externo (Llamazares y Berumen, 2011); al respecto, estos autores muestran que existe un enlace entre el desarrollo económico territorial y la competitividad, ya que ambos universos son complementarios e interdependientes; por tanto, el binomio competitividad-desarrollo económico local debe considerar las características de las regiones y las necesidades de cada localidad.

En este contexto, para el Banco Mundial (2010), el desarrollo local es el trabajo conjunto que desempeña una comunidad con la finalidad de alcanzar un crecimiento económico sostenido, el cual permita beneficios en la calidad de vida de quienes viven en la comunidad. Para este organismo, la comunidad es entendida como una ciudad, un pueblo, un área metropolitana o una localidad dentro de una nación, en cuyo desarrollo económico local intervienen los intereses de los gobiernos locales (aunque también es deseable que los gobiernos estatales y nacionales participen coordinadamente), las empresas, las universidades y los centros de investigación, con el objetivo de lograr una mejora en la economía local.

En este ámbito, diversos especialistas en la temática (Navarro, 2012; CEPAL, 2011; Llamazares y Berumen, 2011; Alburquerque, 2007; Vázquez, 2007; Berumen, 2006) exponen que considerar lo local, como lo hace el enfoque de desarrollo territorial, significa adoptar una categoría que articule los procesos sociales, económicos, tecnológicos, ambientales y culturales con las prácticas políticas y las estrategias para asegurar la irrupción de capacidades endógenas del desarrollo. Así, las regiones tienen la posibilidad de promover una dinámica local fundamentada en el consenso y en la participación de sus actores, así como en el desarrollo de su subsistema económico productivo y de creación de un entorno institucional e innovador en el territorio.

En la actualidad, la economía de Baja California Sur (BCS) tiene como fuerza motriz un fuerte y sostenido crecimiento del sector terciario, sustentado, principalmente, en el turismo, a partir del cual se desarrollan actividades complementarias a la oferta y la demanda derivadas de su operación, como el comercio, el transporte y otros servicios. Dada esta situación, el presente trabajo sustenta que debería fomentarse el desarrollo de sistemas productivos y la densificación del entramado de relaciones productivas del Estado y sus municipios, a partir de actividades de base terciaria (sin negar la importancia del impulso de actividades productivas de base primaria e industrial), en particular, de aquellas relacionadas con el turismo, cuyo desenvolvimiento podría contribuir a una dinámica territorial sostenible y al incremento de la competitividad económica y, sobre todo, a una mejor articulación de la estructura productiva de la entidad. La relación de ambos factores (sector terciario y competitividad) podría contribuir al desarrollo de las regiones de BCS, con base en el aprovechamiento de las ventajas competitivas que presenta el turismo y los sectores relacionados con esta actividad.

Los objetivos de este trabajo son: contribuir al eventual diseño de políticas públicas que fomenten la conformación de sistemas productivos locales (SPL) y el fortalecimiento del entramado productivo del Estado a partir de las actividades terciarias, identificando aquellas que cuentan con potencial para impulsar estrategias con tal fin; y evaluar la percepción que tienen los empresarios locales respecto a las principales variables del desarrollo local y su impacto en el desempeño de sus empresas.

Características de la estructura económica-productiva de Baja California Sur

Desde mediados de los años setenta el proceso de desarrollo del Estado de Baja California Sur ha estado soportado por la actividad turística. Esto, como resultado de una política pública impuesta desde el centro del país que consistía en la construcción de un conjunto de Centros Turísticos Integralmente Planificados (Cancún, Ixtapa, Huatulco y Loreto y Los Cabos en Baja California Sur) por parte del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR). Esta política ha generado, entre otros, efectos importantes en el ámbito territorial entre los que podemos mencionar los siguientes:

Sin embargo, desde el punto de vista económico, las inversiones y el desarrollo de la oferta turística también han propiciado un notorio impulso en el empleo y la demanda agregada beneficiando directamente a sectores como el comercio, la construcción, el transporte y los servicios inmobiliarios. No obstante, como señala Rodríguez, Montaño, Pérez y González (2015: 121), “negar que el turismo actúa como modelador de las escasas relaciones intersectoriales que hoy existen en el territorio, y que debería estar llamado a fomentar el entramado de las redes económicas, es negar la realidad del acontecer económico sudcaliforniano de las últimas cinco décadas”

Un breve análisis de la estructura económica de Baja California Sur, desde el punto de vista del Producto Interno Bruto (PIB), refleja una marcada orientación productiva hacia el sector terciario; así, este indicador refiere que en 1970 el sector terciario generó el 63.6% del PIB estatal, el cual para 1999 se incrementó al 76.3% (INEGI, 2012a). El mismo análisis –pero por sectores económicos– indica que el sector primario es el que más ha disminuido su participación en el PIB estatal, al retroceder del 16.9% en 1970 a 9.6% en 1999; posteriormente, en 2011, la participación del sector primario se reportaba en un 4.77% del PIB (INEGI, 2012a).

El periodo que se extiende de 2003 a 2011 reporta tendencias sectoriales similares a las observadas en la década de los 90; es decir, una disminución de 0.15% en el sector primario y de 6.29% en el secundario; mientras que en el sector terciario se observa un incremento de 7.51%, aunque en este último sector se reporta –a partir de 2007– una tendencia decreciente en su participación en la estructura del PIB, situación que puede atribuirse a los efectos que propició la crisis de los mercados inmobiliarios en 2008-2009 en Estados Unidos, la cual produjo un retroceso en la demanda de actividades trascendentes para BCS, como lo es la construcción, la hotelería y el mercado inmobiliario.

Cuadro 1.
Baja California Sur: PIB por sectores de la economía, 2003-2011 (en porcentaje)
Baja California Sur: PIB por sectores de la economía, 2003-2011 (en
porcentaje)
Fuente: Tomado de Rodríguez, I., Montaño, A., Pérez, J., González, R. (2015). Publicado en Entorno Geográfico, No. 11 (p. 121). Cali, Colombia: Departamento de Geografía Universidad del Valle.

En la actualidad, el sector terciario comprende las actividades económicas de mayor participación y dinamismo en la estructura económica del Estado; de esta manera, en el periodo 1970-2011 se observa una tendencia a la consolidación de las actividades relacionadas con el comercio, los restaurantes, hoteles y servicios inmobiliarios, siendo evidente el retroceso de los indicadores del sector primario respecto de su participación en el PIB estatal; lo anterior se analiza en un entorno en el cual:

  1. 1. La industria manufacturera experimenta una tendencia decreciente.
  2. 2. La actividad minera también muestra signos de decrecimiento.
  3. 3. Los subsectores de la construcción y la electricidad, gas y agua presentan indicadores con tendencia al crecimiento (aun cuando éstos últimos se encuentran mucho más vinculados a la dinámica que registra la actividad terciaria –en particular el turismo– que al crecimiento de los sectores primario y secundario).

El conjunto de estos elementos confirma la formación y el desarrollo de una economía centrada en los servicios, con fuerte orientación sectorial hacia el turismo y los servicios relacionados con demanda derivada de este sector, pero con un bajo nivel de integración respecto de la estructura productiva territorial (ver cuadro 2).

Cuadro 2.
Baja California Sur: Dinámica de la participación porcentual por sectores y subsectores de la economía en el PIB estatal (varios años)
Baja California Sur: Dinámica de la participación porcentual por sectores y subsectores de la economía en el PIB estatal
(varios años)
Fuente: Tomado de Rodríguez, I., Montaño, A., Pérez, J., González, R. (2015). Publicado en Entorno Geográfico, No. 11 (p. 121). Cali, Colombia: Departamento de Geografía Universidad del Valle. Nota: A: en ascenso; E: en equilibrio; D: en descenso.

Baja California Sur en la economía nacional

La baja participación que registra BCS en el contexto de la economía mexicana queda de manifiesto al observar que su participación en el PIB nacional fue del 0.63% en 2011 (INEGI, 2012b); además, se reportan valores inferiores al 1% en los indicadores Personal Ocupado y Valor Bruto de la Producción y del 2.24% en el Valor Agregado Censal Bruto (VACB), indicadores que –al interior de la entidad– muestran grandes diferencias territoriales con máximos en los municipios de Los Cabos y La Paz (ver cuadro 3).

Cuadro 3.
Participación de la economía de BCS y sus municipios en la economía nacional, según indicadores seleccionados, 2009
Participación
de la economía de BCS y sus municipios en la economía nacional, según indicadores seleccionados, 2009
Fuente: INEGI (Censos económicos, 2009).

Esta misma consideración es válida al observar que la participación de la economía terciaria de BCS y de sus municipios en la economía terciaria nacional también es reducida, ya que, por ejemplo, respecto del total nacional, el valor porcentual del indicador de Personal Ocupado es de 0.86%, de 1.15% en el Valor Bruto de la Producción y de 1.12% en el Valor Agregado Censal Bruto. Estos valores, a escala de país, evidencian el escaso desarrollo tecnológico y de productividad que presenta este sector de la economía de BCS, el cual, por una parte, es una importante fuente de empleos y, por otra, presenta reducidos indicadores de producción bruta y de valor agregado (ver cuadro 4). Al igual que en el caso anterior, estos indicadores censales se diferencian al interior de la entidad con máximos en los municipios de Los Cabos y La Paz.

Cuadro 4.
Participación de la economía terciaria de BCS y sus municipios en la economía terciaria nacional según indicadores seleccionados, 2009
Participación de la economía terciaria de BCS y sus municipios en la economía terciaria nacional según indicadores seleccionados,
2009
Fuente: INEGI (Censos económicos, 2009).

Materiales y métodos

En función de los objetivos e hipótesis de este artículo, se realizó una investigación sustentada en métodos cuantitativos; en una primera fase, se procedió al cálculo de los indicadores de especialización mediante criterios estadísticos, los cuales se estimaron con base en la información del último censo económico con la finalidad de identificar las actividades terciarias con potencial para fomentar la integración de SPL. Posteriormente, se aplicó una investigación de tipo deductiva-explicativa a fin de identificar, analizar e integrar la opinión y percepción de los empresarios respecto de sus principales factores de competitividad y de la colaboración entre empresas, como variables que potencien o propicien la articulación de los SPL en torno al sector servicios en BCS; esta segunda fase se formuló con base en investigación de campo, consistente en la aplicación de 217 cuestionarios personalizados a directivos y ejecutivos del sector empresarial del Estado.

Metodología para la identificación de potenciales Sistemas Productivos Locales

La metodología utilizada en este trabajo para la identificación de actividades terciarias con potencial para conformar sistemas productivos consiste en un procedimiento utilizado por diversos autores con el mismo fin (Rodríguez et al., 2015; Miret, Segarra, y Perió, 2011;Beneyto, 2010; Laguna, 2010; Larralde, 2010; García y Carranco, 2008; Giner, Santa María, y Fuster, 2006; Juste y Fernández, 2005), el cual, tal y como se describe en el trabajo publicado por Rodríguez, Montaño, Pérez y González (2015: 126) consiste en discriminar o filtrar –de forma gradual– las diversas actividades productivas terciarias existentes en el área de estudio a través de criterios estadísticos hasta identificar aquellas actividades que tienen los atributos mínimos de aglomeración espacial como de especialización sectorial, de acuerdo con los alcances y las limitaciones de la metodología utilizada, de conformar SPL.

La identificación de tales actividades productivas se hace tanto a nivel territorial como a nivel sectorial, utilizando los mismos criterios estadísticos o filtros en ambas dimensiones. Esto permite identificar y clasificar las actividades terciarias en actividades de alta y/o baja importancia en las dos escalas de análisis ya mencionadas (Rodríguez et al., 2015).

Para el primer filtro, se utiliza un coeficiente de participación (CP) que permite decantar aquellas actividades que tienen una mayor presencia en la economía del Estado y sus municipios respecto a los totales nacionales y estatales, respectivamente, utilizando las variables censales de Personal Ocupado (PO), Valor Agregado Censal Bruto (VACB) y Valor Bruto de la Producción (VBP) (Rodríguez et al., 2015). El segundo filtro es comúnmente utilizado en el análisis territorial: el Cociente de Localización (CL):


Donde: Eij = Empleo del sector de actividad i en la región j

Ej = Empleo total de la región

Ei = Empleo del sector de actividad i en el conjunto de regiones (n)

Enac = Empleo total en el conjunto de regiones (n) o nacionales

Ei nac = Empleo total en el conjunto de regiones (n) o nacional del sector i

El CL es de utilidad cuando se pretende conocer la magnitud de un hecho localizado en una unidad territorial determinada, poniéndolo en relación con el volumen alcanzado por ese mismo fenómeno en un contexto especial más amplio. Cuando el CL es mayor a uno, significa un mayor peso del sector o actividad en la región que en el total de la economía del contexto espacial más grande utilizado como referencia. Algunos autores refieren que su aplicación es limitada cuando se trata de analizar estructuras productivas de territorios muy pequeños o cuando la estructura productiva del territorio en estudio es relativamente pequeña en términos de los valores que asumen la o las variables que se estén utilizando, ya que –en estos casos– se tiende a sobrevalorar el peso de un determinado sector al interior de un territorio (Rodríguez et al., 2015).

La combinación de los dos criterios estadísticos mencionados permite una aproximación a aquellas actividades productivas del sector terciario desagregadas a nivel de clases, que pueden ser sujeto, por la importancia que representan a nivel espacial (aglomeración) como a nivel sectorial (especialización), de políticas para el fomento de SPL y contribuir al fortalecimiento del tejido productivo del Estado y sus municipios.

El análisis se realiza a un nivel de desagregación de clase de actividad tanto a escala estatal como municipal, que corresponde a las actividades clasificadas con seis dígitos de acuerdo con el Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (SCIAN) (Rodríguez et al., 2015), utilizando para ello la información del Censo Económico levantado por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística en 2008 (INEGI, 2010).

Aspectos generales de la investigación empírica

Las premisas y dimensiones del modelo teórico conceptual y la posterior operacionalización de las variables implicó definir dos constructos sujetos de investigación: competitividad empresarial y articulación de los actores del desarrollo territorial como factores que pueden favorecer una mayor integración de los sistemas productivos locales en Baja California Sur, para lo cual se realizó una amplia revisión bibliográfica en la que se incluyen modelos, teorías y estudios empíricos en torno al desarrollo económico local, lo cual permitió identificar y profundizar en las aquellas características, los elementos y las dimensiones de las variables referidas al tema en estudio.

Asimismo, se definieron las dimensiones teórico conceptuales, que, básicamente, se fundamentan en los modelos Enfoque Teórico del Desarrollo Endógeno, cuyo principal representante es Antonio Vázquez Barquero, y Enfoque del Desarrollo Locala partir de la dimensión económica y buenas prácticas internacionales, en donde se retoman los modelos de CEPAL (2011), Llamazares y Berumen (2011) y Alburquerque (2007). También se consideraron dos instrumentos de investigación validados y aplicados con anterioridad por otros investigadores especialistas en esta temática (Martínez, 2008; Mungaray, 1997)D. F.”, “title” : “Organizaci\u00f3n industrial de redes de subcontrataci\u00f3n para peque\u00f1as empresas de la frontera norte de M\u00e9xico”, “type” : “book” }, “uris” : [ “http://www.mendeley.com/ documents/?uuid=866b457d-0969-4e45-b89b-4eaf8521713e” ] } ], “mendeley”: { “formattedCitation” : “(Mart\u00ednez 2008; Mungaray 1997.

Un común denominador en estos modelos es su coincidencia respecto a que el Desarrollo Económico Local (DEL) busca transformar las dinámicas económicas dentro de un territorio para que sean competitivas y sostenibles; consideran que el DEL es un proceso sistemático de innovaciones estructurales en áreas como: fortalecimiento y organización del tejido empresarial, financiamiento de actividades productivas, tecnología, así como la articulación y diversificación de la estructura productiva en torno a las vocaciones y recursos potenciales de la localidad o región.

Para la definición del modelo estructural de la investigación empírica, se determinaron las variables latentes (conceptos o enunciados teóricos no observables directamente), por ejemplo, una dimensión del cuestionario o un factor en el análisis factorial, con posterioridad se definieron las variables observadas (indicadores) que permiten valorar la percepción de los sujetos de estudio mediante las preguntas de un cuestionario (Ruiz et al., 2010).

A fin de valorar la congruencia entre los diversos ítems y las dimensiones teóricas consideradas y dar validez de contenido al instrumento de investigación, se trabajó con base en la técnica de opinión de expertos en el tema; así, a quince empresarios representativos de las principales actividades económicas de BCS se solicitó que –según su opinión– asignaran cada ítem a las dimensiones que se pretende medir; posteriormente, se escogieron los ítems o preguntas en las que los expertos manifestaron mayor acuerdo en sus clasificaciones.

Descripción metodológica del cuestionario

El cuestionario aplicado se integra en cuatro apartados e incorpora preguntas o reactivos con escalas Likert y Nominal. La estructura del instrumento es la siguiente:

En el caso de las preguntas evaluadas mediante la escala Likert, las opciones fueron afirmativas y positivas, lo cual significa que se califica favorablemente el objeto de la actitud o percepción analizada, siendo la escala aplicada: 5 para las más positivas, 4 positivas, 3 punto intermedio, 2 negativas y 1 muy negativa.

La aplicación del cuestionario final se realizó entre octubre de 2013 y abril de 2014; la codificación, la validación y el análisis de los datos cuantitativos obtenidos a partir de este instrumento de investigación fueron registrados, analizados y validados mediante el programa estadístico “Statistical Package for the Social Scienses” (SPSS) versión 21. La población sujeta de estudio (como unidad de análisis) corresponde al universo de empresas de BCS registradas por INEGI (2012a); el tamaño de la muestra se obtuvo con la técnica de muestreo estratificado, considerando como factores de estratificación la localización por municipio y el sector económico en que se ubica la empresa. Del total de la muestra, el 16.5% corresponde a 34 empresas del sector agropecuario; el 13.5% a 28 empresas pesqueras; el 1.9% a 4 mineras; el 14% a 29 de comercio; el 11% a 23 industrias y el 43% a 89 empresas de servicios.

Respecto a su ubicación por municipios (con base en el factor de estratificación), la muestra se distribuye de la siguiente manera: 10% se aplicó en el municipio de Mulegé; 7.7% en Loreto; 10.6% en Comondú; 37.7% corresponde a La Paz y 33.3% al municipio de Los Cabos; porcentajes equilibrados en relación con las variables de cada sector económico y la localización de las empresas.

Cuadro 5.
Ficha técnica de la investigación
Ficha técnica de la investigación
Fuente: elaboración propia.

Análisis estadístico multivariante

Antes de ejecutar el Análisis Factorial de tipo Exploratorio (AFEX), se calculó la factibilidad del procedimiento mediante las pruebas Kaiser-Myer-Olkin y Bartlett’s Test of Sphericity; la primera prueba arrojó un resultado de 0.736, mientras que la segunda resultó significativa al 99%, por lo que se concluyó que la muestra es adecuada. Se estableció el valor de 0.50 para incluir un elemento en un factor y un eigenvalue 1.00 para retener el factor. Los coeficientes de confiabilidad (Alpha de Cronbach) de cada factor fluctúan entre 0.77 a 0.098, corroborando que los componentes que integran cada factor, resultaron significativos, reflejando un grado de confiabilidad bastante aceptable.

Análisis factorial confirmatorio

La validez del constructo se formuló mediante el Análisis Factorial Confirmatorio (AFC), en cuyo caso el procedimiento aplicado resultó en cuatro factores con cargas factoriales superiores a 0.50, lo que indica una correlación de las variables sujetas de estudio y los factores obtenidos. Se procedió a realizar una última depuración, con el objetivo de excluir los ítems o indicadores que no satisfacen los requisitos mínimos de calidad exigidos por los métodos estadísticos. En el caso del constructo de competitividad empresarial, se eliminaron las variables que valoran la percepción de factores de competitividad de los empresarios en torno a desarrollo tecnológico, costos, precios y ubicación. En el de cooperación empresarial, se eliminaron las variables que valoran la percepción en relación con las modalidades de cooperación de los empresarios referidas a proyectos conjuntos de especialización, de mejora en la calidad e innovación y de desarrollo tecnológico.

Respecto a la varianza total explicada, se aprecia que en la mayoría de las variables este indicador tiene una varianza acumulada que supera el 50%, lo que permite establecer que los componentes principales explican la mayor parte de la varianza de los datos originales; en este caso, las correspondientes a los reactivos del cuestionario aplicado a las empresas.

Cuadro 6.
Resultados del Análisis Factorial
Resultados del Análisis Factorial
Fuente: elaboración propia con base en Modelo de Ecuaciones Estructurales (2014).

Modelo de Ecuaciones Estructurales

Comprobada la fiabilidad y la validez de los constructos, se contrastó si el modelo teórico se corresponde con los factores y las dimensiones obtenidos a partir de la información empírica, lo cual se llevó a cabo mediante el Modelo de Ecuaciones Estructurales (Structural Equation Modeling) que, a partir de métodos estadísticos multivariantes, permite estimar el efecto y las relaciones entre múltiples variables. Los modelos de ecuaciones estructurales fueron generados mediante la técnica de máxima verosimilitud. El modelo propuesto se denominó “Factores de Competitividad de las Empresas”, con el cual se valora la percepción de los empresarios respecto de sus principales factores de competitividad, siendo medido con base en dos variables latentes: los factores de competitividad relacionados con el producto y los factores de competitividad que guardan relación con las estrategias de mercado; los resultados obtenidos se presentan en el diagrama 1, en el cual se advierte que existe una relación directa entre las dos variables latentes, dada una covarianza de 0.40.

Factores de competitividad de las empresas
Diagrama 1.
Factores de competitividad de las empresas
Fuente: elaboración propia con base en el Modelo de Ecuaciones Estructurales (2014).

Los estadísticos de bondad de ajuste y evaluación del modelo deben aplicarse mediante una evaluación conjunta de los estadísticos obtenidos. Los índices de ajustes globales: chi cuadrada, RMSEA, GFI y NEI indican un ajuste razonable del modelo. Los índices de ajuste incremental: NNFI, CFI e IFI también sugieren la aceptación del modelo, pues los valores obtenidos señalan una correcta estimación. En cuanto a los ajustes de parsimonia, la razón /gl y el AGFI corroboran la aceptación del modelo; de esta manera, de diez pruebas realizadas al modelo, nueve apoyan la aceptación, incluso con coeficientes muy por encima de los valores críticos. Por tanto, es posible inferir que existe relación entre las dos variables latentes y los indicadores.

Cuadro 7.
Evaluación de estadísticos y criterios de referencias
Evaluación de estadísticos y criterios de referencias
Fuente: elaboración propia.

Análisis de los resultados

Identificación de potenciales Sistemas Productivos Locales

En términos generales, las actividades de base terciaria que se visualizan en el territorio con distinto grado de potencial de integración, pero con significativas condiciones de contribuir a incrementar la competitividad económica del Estado, tienen como pivote de desarrollo las actividades asociadas al turismo (así como aquellas directamente relacionadas con la demanda hacia este sector, como amenidades y entretenimientos).

Del análisis realizado por clase de actividad económica fue posible identificar la existencia de condiciones para el desarrollo (o su posible fortalecimiento) de dos tipos de actividades económicas terciarias, que cuentan con potencial para el fomento de SPL y el fortalecimiento de la red de relaciones interramales. Un primer tipo está asociado a aquellas actividades con un CL superior a 10 unidades en –al menos– dos de los indicadores censales de INEGI (como marinas turísticas, transporte turístico por agua, cabañas, villas y similares, alquiler de autobuses, minibuses y remolques, campamentos y albergues recreativos y campos de golf).

Un segundo tipo, con valores del CL entre 5 y 10 unidades en los tres indicadores censales, también están relacionados con la actividad turística y la recreación, mediante servicios asociados a su desarrollo (hoteles con diferentes servicios integrados, alquiler de otros artículos para el hogar y personales, otros servicios relacionados con transporte aéreo y turístico por tierra, servicios a la navegación aérea, otros servicios recreativos prestados por el sector privado, administración de puertos), así como con la actividad de la construcción (transporte local de materiales para la construcción, comercio al por menor de artículos p/albercas y otros artículos) y un SPL vinculado a la edición de periódicos y otros materiales.

Finalmente, dentro de las clases seleccionadas, resalta la actividad marina turística, con uno de los más altos CL y una elevada participación porcentual en Población Ocupada (PO), en el Valor Bruto de la Producción (VBP) y el Valor Agregado Censal Bruto (VACB), en relación con la misma actividad a nivel nacional (ver cuadro 8).

Las actividades identificadas generan el 47.8% de la PO, el 72.2% del VBP y el 28.8% del VACB del total del sector terciario del Estado, lo que reafirma la importancia que en la economía sudcaliforniana desempeñan estas actividades. En términos geográficos, las clases seleccionadas se aglomeran en la región austral de BCS, es decir, los municipios de La Paz y Los Cabos, los cuales concentran el 90.1% de la PO (de este total, el 62.3% se aglomera en Los Cabos); el 93.1% del VBP (65.3 % en Los Cabos) y el 90.0% del VACB (un 57.3% en Los Cabos); estos indicadores ratifican el peso que tiene el turismo en la estructura económica BCS y su concentración geográfica en el territorio del municipio de Los Cabos.

Cuadro 8.
Baja California Sur: Coeficientes de Especialización según Variables Censales en 2009
Baja California Sur: Coeficientes de Especialización según Variables
Censales en 2009
Fuente: elaboración propia con base en INEGI (2012b).

El análisis a escala de municipio y por clase de actividad económica (según el grado de participación en sus respectivas economías municipales) identificó (de manera general) varias clases que –en su estructura y funcionamiento– se relacionan con la orientación de la economía estatal hacia el turismo y los servicios que esta actividad genera como demanda agregada, así como con el carácter peninsular del territorio, que hace del transporte un factor crítico para su desarrollo.

Por otra parte, con excepción de los municipios de La Paz y Los Cabos (los cuales concentran las actividades con el mayor potencial para desarrollar sistemas productivos de base terciaria), el resto de las economías municipales evidencian un escaso desarrollo y potencial para desarrollar sistemas productivos locales sustentados en actividades terciarias. En general, las clases con mayores aportes a la generación de empleo pertenecen al sector terciario, como: “comercio al por menor en tiendas de abarrotes y misceláneas” y la clase “otros restaurantes con servicio limitado”; por su participación en la generación de valor bruto de la producción municipal, destacan las clases: “transporte marítimo de cabotaje, excepto de petróleo y gas natural”, la clase “operadores de telecomunicaciones alámbricas, excepto por suscripción” y la clase “hoteles con otros servicios integrados”; estas dos últimas clases también destacan por su aporte al VACB de los municipios.

Sin embargo, la clasificación de INEGI es muy general, por lo que es importante señalar actividades ubicadas en el sector terciario de BCS y que cuentan con un potencial que podría ser aprovechado para la generación de SPL, como: servicios de mantenimiento de la infraestructura turística (herrerías, talleres mecánicos, de aire acondicionado, etc.), almacenaje y redes de frío, mayoreo de comercio, servicios de apoyo en telecomunicaciones, transporte terrestre, cabañas de ecoturismo, así como servicios de apoyo a los empleados del sector turismo (guarderías, comedores, transporte de trabajadores, etc.).

Resultados del modelo de competitividad y relación económica entre empresas

Los factores de competitividad interempresarial se evaluaron a partir de la percepción que manifiestan los empresarios respecto a los tres principales elementos que –a su juicio– generan competitividad a su empresa, y las áreas a las que ha enfocado su inversión para mejorar o lograr una mayor competitividad y que son (en orden de importancia): sus sistemas de comercialización, sus estrategias de mercado, así como la variedad del producto que ofertan.

En sentido inverso, los tres factores en los que perciben mayor debilidad y que–por tanto– restarían su competitividad son: las políticas aplicadas en materia de inversión y desarrollo tecnológico, la ubicación o localización de las empresas y el precio de los bienes o servicios ofertados, así como también la poca disponibilidad de mano de obra calificada en la región (toda esta información se puede interpretar a partir del diagrama de factores de competitividad de las empresas).

En general, las cargas factoriales son mayores a 0.50, indicando la correlación entre las variables latentes y los indicadores; los resultados obtenidos en la correlación múltiple cuadrada indican que tienen mayor peso los factores de competitividad relacionados con las estrategias de mercado, y la que refiere que el empresario percibe como mayor factor de competitividad sus sistemas de comercialización. Así, el 82.0% de la varianza de la variable “Sistemas de Comercialización” se explica por el factor de estrategias de mercado, en la posición opuesta se tienen las variables de “Disponibilidad de Mano de Obra Calificada” y “Calidad de Producto” que registran coeficientes de correlación de 0.27 y 0.35 respectivamente, asumiéndose que el empresario en BCS no considera la calidad del producto y/o servicio como uno de los principales factores que genera competitividad a la empresa; de hecho, tan sólo el 35% de la varianza de la variable “Calidad del Producto” está explicada por el factor de competitividad del producto, es decir, el empresario continúa apostando más a los sistemas de comercialización que a las cualidades de su producto, como lo es la calidad y la diferenciación del bien o servicio ofertado, situación que –finalmente– implica un fortalecimiento de las actividades terciarias en BCS. Respecto a la inversión realizada en los últimos años para intentar elevar su competitividad, las empresas refieren que sus inversiones se han dirigido principalmente a:

Por el contrario, en donde menos se invierte son:

Percepción de
las empresas respecto de las inversiones para la competitividad empresarial (en porcentaje)
Gráfica 1.
Percepción de las empresas respecto de las inversiones para la competitividad empresarial (en porcentaje)
Fuente: elaboración propia.

Los resultados obtenidos a partir de la investigación empírica permiten señalar que, en el caso del sector empresarial de BCS, la competitividad (como base para la posible conformación de sistemas productivos locales) sólo se presenta a partir del aprovechamiento de las típicas y tradicionales ventajas competitivas, como son: la ubicación, la existencia de recursos de la naturaleza, la cercanía con el mercado de Estados Unidos; sin embargo, no se detectan (en la mayoría de las empresas) decisiones respecto a:

Además, los resultados indican que la dinámica de cooperación entre las empresas en BCS es limitada o reducida. En general, del total de empresas que registran algún grado de cooperación formal o informal, sólo un 49.3% manifiesta realizar algún tipo de cooperación interempresarial, que (en caso de existir) se dan –preferentemente– entre negocios de su mismo ramo o giro. En la mayor parte de los casos, esta cooperación se propicia o genera a partir de reuniones y actividades de relaciones sociales, o bien por mantener algún tipo de lazo familiar entre ellos; es decir, esta modalidad de cooperación dista mucho de la que teóricamente debía realizarse, esto es a través de reuniones convocadas u organizadas por asociaciones empresariales o con el liderazgo del gobierno, como gestor institucional.

Por el contrario, más de la mitad de los entrevistados (50.7%) manifiesta no tener ningún tipo de mecanismo de cooperación formal o informal con otras empresas. Este último indicador refleja una limitada articulación y cooperación entre los actores del tejido empresarial de BCS, situación que no favorece la formación de SPL, los cuales parten de la premisa que su implementación se origina en acuerdos económicos y/o proyectos de cooperación empresarial.

En general, los mayores niveles de colaboración se dan en las áreas: “Comercialización Conjunta” (con un 18.8%) y “Proyectos de Imagen para la Promoción del Producto y/o Servicio” (con un 15.9%), acciones que – preferentemente– llevan a cabo las empresas del sector servicios ubicadas en Los Cabos. En las actividades agropecuaria y pesquera de BCS en general, solo es destacable (aunque muy reducida) la cooperación que existe en materia de reducción de riesgos (15.5%). En general, los resultados expuestos indican que existe una limitada articulación en el tejido empresarial de la entidad, además de que no se detectaron políticas públicas que propicien o fomenten un mayor encadenamiento productivo que, de una u otra forma, favorezca la conformación de SPL en la entidad.

Cuadro 9.
Cooperación Inter-empresarial (número de empresas)
Cooperación Inter-empresarial (número
de empresas)
Fuente: elaboración propia. Cuestionario a Empresas BCS 2013.

Conclusiones

Es comprensible que a corto plazo e, incluso, para algunas acciones, a mediano y a largo plazos, sea compleja la tarea de transformar las estructuras socioeconómicas y administrativas-institucionales establecidas, así como determinados patrones de comportamiento en la búsqueda de una organización territorial de las actividades económicas integrada en redes, tendientes a la formación de sistemas productivos que propicien una dinámica económica y social integrada de las regiones y municipios de BCS. Muchos de estos cambios se podrían dar cuando se diseñen e instrumenten políticas públicas territoriales que respondan al problema económico de los distintos sectores y localidades del territorio.

Para impulsar el desarrollo de sistemas productivos locales, se requiere implementar acciones que fomenten relaciones de coordinación y cooperación entre los diversos agentes y actores del desarrollo económico local, aspectos que –en el caso específico de Baja California Sur– será necesario aplicar como parte de una política pública. Tal aseveración se comprueba a partir del modelo de análisis factorial confirmatorio y los índices que valoran las dimensiones de cooperación informal y de competitividad empresarial, los cuales generan suficiente información como para acreditar la existencia de una limitada articulación y cooperación entre los actores del tejido empresarial en la entidad. Sin embargo, la cooperación y la asociatividad son factores que impactan en la competitividad de las empresas, por lo tanto, son áreas de oportunidad que deben ser consideradas.

Si bien se reconoce que la cooperación en el ámbito productivo es una condición de difícil asimilación, los resultados derivados del ejercicio de prácticas exitosas dedesarrollo económico local demuestran que la cooperación puede conllevar al logro de resultados positivos para las economías locales, lo que implica incorporar factores referidos a la competitividad interempresarial y a la articulación del tejido empresarial a través del potenciamiento de la asociatividad de las pequeñas empresas como proveedores de aquellas líderes en la actividad económica del Estado, propiciándose así la posibilidad de crear o integrar sistemas productivos locales con capacidad para aprovechar la demanda agregada que genera el sector servicios en general, en especial, los sectores del turismo, comercio y construcción.

Los resultados de este trabajo permiten corroborar la premisa de esta investigación respecto a la importancia que registran las actividades de base terciaria en la estructura económica de la entidad, esencialmente relacionadas con la actividad turística. Además, la información que proporciona la investigación empírica mediante el Análisis Multivariante permite ratificar que es necesario diseñar y aplicar nuevas y novedosas políticas de desarrollo económico (en las que se incluyan acciones de carácter fiscal, tributario, crediticio, asícomoaspectos relativos a la gestión delconocimiento) que tiendan a fomentar la competitividad de las empresas de BCS, como una estrategia tendiente al desarrollo de sistemas productivos locales, aprovechando la fortaleza de las actividades terciarias, mismas que constituyen el sustento del actual modelo de desarrollo económico del Estado. Lo anterior, se debería complementar con la exploración o promoción de posibles figuras alternativas o de diferentes modalidades de cooperación e integración de empresas, como: asociaciones productivas, integración de cadenas de valor, redes empresariales, etc., a fin de participar de manera más competitiva y eficiente (en términos de rentabilidad del capital) en la mencionada fortaleza del sector terciario de Baja California Sur.

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Notas

1 Total de empresas registradas en el Directorio Nacional de Unidades Económicas-DNUE- (INEGI, 2013).
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